Adivinen ¿quién se movió una vez más?
Lo que pensaba que iba a ser por lo menos un mes en el voluntariado en Mallorca , resultó cambiar. Como muchas cosas en mi vida. Tal cual dije en mi último post, soy un alma libre que no se conforma con poco.
Y si hay algo que me han dado los viajes, es desarrollar mucho más la intuición y saber hacer uso de ella. Cuando no es por ahí, no es.
Francia viene siendo un país que me marcó varias veces. Cuando pedaleé por todo el sur allá por el 2018, contra todos los pronósticos, la gente me pareció súper amable y sentí una conexión muy linda con el país. (obvio siempre tocando de oído porque me gusta experimentarlo en carne propia).

Al otro año de ese viaje, me abrí los registros akashikos con una chica que conocí en Andorra .Sin saber mucho de qué trataba pero quise probar. Francia apareció muy fuerte, incluso, supuestamente, viví en otra vida ahí siendo hna mayor de mi papá. Ni les cuento el amor que siempre sintió él por este país, sin siquiera conocerlo.
Cuando lo llamé y le conté que “vivimos en una campiña francesa “ su voz emocionada traspasaba el celular, ¡yo sabía que viví ahí!
Cosas locas, todavía no sé si creo en vidas pasadas pero si en las conexiones con ciertos lugares o personas.
Al otro año de aquel episodio, me hago la ciudadanía italiana y quise probar trabajar en Francia ya que Andorra no quería repetir. Me contestaron enseguida pero en se momento me tentó más compartir otra temporada con mis amigas.
Luego de trabajar dos meses en Andorra, una caída hizo que me quebrara el pie y con ello vino un sinfín de complicaciones que me hicieron quedar todo el año ahí recuperándome. Fue mucho el aprendizaje aquel año (pandémico por cierto). Llegó el 2021 donde viajé de acá para allá. Este año traté de esquivarle al frío y ni hablar a la nieve . Obviamente entendiendo que estaba en invierno y podía suceder pero ella, la dama blanca me siguió por Turquía. Tanto así que cuando visité Pamukkale, un solo día, nevó. Luego de dos años. Sentí una fuerte señal, no sé, como si fuese necesario atravesar ese miedo y poco de trauma que me quedó para entender aquel hecho fortuito.
Traté de seguir esquivando el invierno pero fui intentando aceptarlo y entender que tenía que transitarlo. Ya estaba acá. Así que envié al azar varias propuestas a distintos lugares de playa y uno a Francia . Cuando dije que sí a este voluntariado que estoy dejando, me escribieron de Francia que me querían . Un solo cv había enviado. Tuve que decirles que estaba viajando a Mallorca.
Una vez acá, no me sentí cómoda, como si estuviese perdiendo el tiempo y esta experiencia no sumara nada a mi vida; a pesar que amo la playa . Pero entendí que no era el momento de estar acá . Que iba a volver cuando la temporada esté a pleno pero ahora tenía que estar en otro lugar . Envie otro cv a Francia, me llamaron. Expliqué la situación en el voluntariado y lo entendieron.
Al rato me avisan que consiguieron una persona para ya (yo iba a llegar a los tres días ) . Me angustié un poco, no voy a mentir. Pero en vez de echarme para atrás y conformame con dónde estaba, me dije NO. Este es el momento para aprovechar y tomar el envión . Le escribí nuevamente a la chica de aquella primera propuesta y ¿Saben qué? Todavía estaba libre el puesto.

Esto lo escribo mientras espero el bus para ir al puerto , luego a Barcelona y viajar toda la noche para llegar a los Alpes franceses y una nueva aventura . No se el idioma, no se con qué me voy a encontrar pero se que todo será aprendizaje y sanación . Aguante los desafíos y el movimiento cuando uno no está en el momento y en el lugar correcto.