¿Te pusiste a pensar alguna vez que actividad te cuesta mucho hacer solo?

¿Te limitaste a hacer un viaje por ejemplo, ¿por no tener compañía? Qué tan necesaria esa compañía. ¿Acaso esencial?
¿ Creés que te aburrirías yendo solo?
Somos seres sociales y necesitamos de compañía sí, claro. Desde comentarle algo a alguien o hasta pedirle al amigo con el que estamos viajando que nos saque una foto. Pero qué pasaría si empezáramos a desprendernos de eso y probáramos actividades con nosotros mismos? y no hablo de lanzarse a un viaje desde cero solamente, pero si quizás una salida, una comida, un momento con nosotros. ¿Cuál es el miedo? el tener tiempo para poner pausa por unos minutos y escuchar lo que tenemos para decirnos ¿quizá?
Creo que es bien necesario el acto de conectar(nos) para saber lo que queremos, cómo voy a saber hacia dónde ir si no me escucho.
Hay tanto ruido alrededor, tanto estímulo, tanta tecnología que rara vez nos abstraemos de eso. En estos tiempos es más difícil aún encontrar momentos de silencio pero ahí es donde yace el desafío.
Volviendo a los viajes, siempre tuve esas ganas de hacer uno sola. Nunca pensé sería tan revelador. Un día encontré la oportunidad, mis primeras vacaciones conmigo misma. Agarré la mochila, pasaje de tren desde Buenos Aires a Tucumán y 15 días por delante; sin plan, solo una posible ruta.
Y la vida me mostró desde los minutos iniciales que estaría sola únicamente cuando yo quisiera.
Allá afuera de nuestra realidad hay un mundo. También hay personas solas con ganas de sociabilizar.
Allá afuera hay experiencias de otros con los cuales podemos resonar al punto de «volarnos» la cabeza.
Allá afuera habrá también historias que creíamos imposibles en «nuestra vida real».
Allá afuera conectaremos con gente que en la vida que teníamos nunca nos hubiésemos cruzado, sea por prejuicio, por no coincidir en actividades o hasta clases sociales. Estas últimas tan divisorias. Todas barreras que nos autoimponemos por limitarnos a ser.

¿Y si salimos de lo de la cajita, y si nos probamos solos para descubrir cómo actuamos ante el mundo? Sin influencias, sin la comodidad de tener a nuestro amigo, pareja familia al lado que nos saque la foto, que hable un idioma que yo no manejo o me guíe con su orientación innata.
Prueben por favor, no se pierdan la posibilidad de hacer actividades solos. Ahí es donde van a superar obstáculos incomodándose para por fin crecer. Se sorprenderán de las habilidades que tenían y desconocían totalmente por no darse tiempo alguna vez y hasta de los puntos débiles a trabajar.
Como siempre digo, todos deberíamos viajar solos aunque sea una vez en la vida . Es un viaje de ida.