¿Y si seguimos a la intuición? La vuelta a Mallorca

Desde que le doy más importancia a las señales, estás me guían de una manera mágica. Estoy atenta, observo, incorporo. Fue tan marcada la etapa Canarias, tan notorio el inicio como el final.

Se empezaron a cerrar puertas. Y no renegué. Observé. Que sucede acá me pregunté. La vivienda seguía sin aparecer. Las pocas que había, me ponían trabas.

Entendí que no era por ahí ya que cuando llegué a Fuerteventura todo fluyó y se resolvió de una manera casi increíble. Las puertas estaban abiertas para mi . Cómo si ese lugar siempre hubiese estado esperando mi llegada. Pero un día también me quedé sin trabajo. cuando todo estaba (supuestamente) bien. Reitero, no renegué. Observé una vez más . ¿Que enseñanza saco de esta situación? Quizá me estén haciendo un favor me dije.

El mismo día que terminé de trabajar, llegaba una amiga de vacaciones. Se quedaría 16 días. No iba a decirle che, me voy a otro lado, ya no tengo nada que hacer acá.Me relajé. Me tomé vacaciones. A los días vinieron las otras dos . Disfrutamos 24/7, cosa que no podría haber hecho si seguía en ese empleo. No voy a mentir, había un plan lindo , que de hecho sigue en pie, que tuve que postergar debido a quedarme sin trabajo.

Pero entendí el por qué o el para qué; entendí que tampoco era el momento exacto para vivir ese momento. Si es verdad que tuve unos días un poco abrumada pero ni bien me relajé y confié, todo empezó a fluir.

No tenemos el control total. Suena idílico, suena trillado si, pero cuando te dejás llevar, cuando seguís las señales, sobre todo las interiores, el corazón va marcando por donde es el siguiente paso. Tenés que estar conectado. Tenés que entender que cada cosa que te sucede no es una casualidad. Tenés que estar despierto y así encontrarás el por qué . Muchas veces no es inmediato pero confiá que la respuesta va a aparecer en breve y todas las fichas del rompecabezas encajarán. Fue entonces que seguí las flechas de a dónde quería llevarme la vida, le seguí el juego aunque los que me conocen saben que me cuesta, por no decir que no me gusta mucho jugar, o mejor dicho los juegos.

Mallorca era el primer destino, tenía una amiga que me hospedaría unos días, de paso aproveché a sacar turno para un trámite que tenía que hacer si o si en junio y mágicamente todo cuadró, una vez más como diciendo es por acá.

Los dias anteriores, mientras viajaba en un bus eterno e incómodo de Madrid a Barcelona- no me quedó otra para abaratar costos- me llega un mensaje de un conocido que ya estaba en Mallorca al cual yo le había contestado su historia diciéndole hey que onda, ¿volvieron a Mallorca?, ¿que tal todo por ahí? Y en el audio me contaba que en su trabajo necesitaban alguien para ya y había pensando en mi. Daban hospedaje, buen sueldo, comidas.

Esto es perfecto me dije.

En ese momento pensé, no es mi idea volver a Mallorca, quería un lugar nuevo, una historia nueva pero, todo se está encaminado hacia allá. Pasale mi número al director, yo estaré llegando en un par de días pero lo vemos, le comenté.

La realidad es que no me llamaron así que me dediqué a visitar gente por Barcelona y alrededores unos días y arranqué para Mallorca. Fue llegar y sentir una energía muy fuerte, todo eran lindos recuerdos, me empecé a sentir en casa. Esta sensación no la tengo siempre, por ejemplo en las ciudades jamás me siento en casa . Sentir hogar, sentirte parte de un lugar para nosotros los nómades, es un montón, es un caricia al alma.Y así sentí que Mallorca una vez más me recibía, pero no de la misma manera, esta vez me abrazaba.

Empecé a entender que debía quedarme, que algo me quería decir . Algo vine a buscar o encontrar en este lugar. Fue tan así que llegué una tarde y casi sin esfuerzos a la mañana tenía habitación. Contra todos los pronósticos ya que todos me decían lo complicado que estaba el alquiler y aunque no me suelo dejar llevar por los dichos, había vivido ya en carne propia el año pasado esa situación.

La isla me recibió con flores ¿y ahora? A descubrir el para qué estoy acá.Enseguida el trabajo llegó a mi, sin buscarlo. Si bien sabía que en la isla sobraba el empleo, ninguno me vibraba y este tenía algunas de las características que sí quería.

Esta florcita tiene un significado muy especial que ya contaré

A los dos días estaba trabajando. Pero también a los dos días de trabajar ya sabía que no me gustaba. Puede cambiar, me quise convencer. Pero no, cuando algo no te gusta, no va con vos es NO. (Al menos en mi sentir). Me di un día más pero me sentía incómoda. No sé si el llevar camisa, el protocolo, o lo rutinario de un buffet de hotel fueron lo que no iba pero intuyo que iba por ahí. Ya está, renuncio.

No puedo quedarme una temporada por más corta que sea donde no estoy bien. Esto es parte del priorizarme y del trabajo que vengo haciendo conmigo misma. Lo fui aprendiendo con los años y lo vengo trabajando hace mucho en biodecodificacion. VALORIZACIÓN, así en mayúsculas para no olvidarlo. Siempre hay una opción mejor, siempre.Así fue que avisé en el trabajo y con mucha sorpresa e insistencia me preguntaban si había tenido problemas con alguien, si era algo que me hubiese molestado. A cada uno que me preguntó le tuve que explicar de alguna manera que era una sensación lo que me advertía que ese trabajo no era para mí. Se me hizo difícil porque hasta no me creían que no hubiese sido por algo o alguien en particular. Cómo se le explica entonces lo que no se puede explicar con palabras. Que no sentís que es tu lugar, que no es lo que es para vos, que no te conformas con estar ahí. No sé si estaban preparados para escucharme decir, me lo dice mi INTUICIÓN. No sé si les interesaría, pues era algo muy mío. Les di unos días para que buscaran otra persona y en el medio las típicas preguntas de los compañeros. ¿Conseguiste algo? ¿Qué vas a hacer? y yo muy tranquila ni idea, voy viendo.

Ahh pero ¿vos tenés plata no? A lo que solo me reía -si hubiesen visto mi cuenta bancaria en ese momento…-

-¿Tenés tus papás que te mantienen no? Risas de nuevo.

-Entonces tenés un sugar. A lo que volví a reírme y dije si claro, el que me mantiene hace casi 7 años viajando.

Sabía que sus preguntas no eran de mala leche sino más bien curiosidad . No me enojé, porque entendí que quizá esas personas no se han topado con otras realidades tan distintas a las de ellos. Y no digo que sean peores o mejores, simplemente distintas elecciones de vida. Un simple ejemplo que le di una compañera fue, yo viajo con una mochila y lo que cabe dentro. Todo lo que compre de más se tiene que quedar, por ende me limito. No tengo auto, no tengo hijos, no tengo casa. No tengo nada que me ate. ¿Corro mis riesgos? Si claro. Pero elijo esta vida hace muchos años y por ahora no la cambio por nada. He conocido lugares y personas increíbles, he aprendido a hacer de todo, he trabajado en incontables lugares. Me he propuesto muchas cosas y las he logrado . Por eso no tengo miedo de qué voy a trabajar mañana. Confío, confío en que lo que sea para mí me encontrará porque me voy a dirigir hacia eso. Y si hay algo que aprendí y sigo aprendiendo con los años es a no conformarme, a ir por lo que quiero y merezco, sin culpas ni limitaciones.

Y te lo recuerdo , siempre pero siempre se puede estar mejor. Deseo de corazón que si estás donde sentís que no lo merecés, te plantees qué pequeño movimiento podés hacer para que las fichitas del dominó vayan cayendo lentamente.

Un comentario en “¿Y si seguimos a la intuición? La vuelta a Mallorca

  1. Pingback: ¿Qué mensaje me dio la flor china? | GANANDO CAMINOS

Deja un comentario